- Ha salido a consulta pública un Anteproyecto de Ley de Bienestar Animal que contendrá un censo mediante un 'DNI animal'
- La
Dirección de Protección Animal espera que el número de personas
inhabilitadas para tener animales crezca con la modificación que se hará
del Código Penal
- Ante la preocupación de los dueños por el
precio del DNI animal, afirman: “Se tratará de un código QR que podrá
llevarse en el móvil y no tendrá ningún coste”

El Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 está trabajando en
varias líneas para aumentar la protección que los animales de nuestro
entorno tienen en nuestro país. Esta semana ha salido a consulta pública
un Anteproyecto de Ley de Bienestar Animal que contendrá un censo para los más de 10 millones de animales de compañía
que existen en todo el Estado español. Una lista de las personas
inhabilitadas para tener y convivir con animales estará interconectada a
este registro. Así si alguna de estas personas trata de inscribir un
animal a su nombre saltará “una alarma” y se le impedirá hacerlo.
La "protección de datos" impide hacer una lista pública de
condenados por maltrato animal que la gente pueda consultar, a pesar de
que es "una demanda histórica" de los colectivos animalistas, explica el director general de Protección Animal, Sergio G. Torres.
Sin embargo, el Ministerio pretende usar esta lista de manera interna,
es decir, “informatizar” los datos de las personas con sentencias en
firme por maltrato animal que ya reciben gracias a los juzgados y las
CCAA. De esta manera se daría la máxima protección a los animales, al
tiempo que se protege la privacidad de las personas.
Actualmente el Código Penal ya contempla el castigo a las personas que maltratan a los animales. El artículo 337
recoge la inhabilitación de un año a tres años para la tenencia, el
ejercicio cualquier profesión o comercio con animales. También hay una
pena de como máximo 18 meses de cárcel, algo que en la práctica se traduce en que es prácticamente imposible ingresar en prisión por haber cometido este delito. Desde el Gobierno de coalición presentarán un proyecto de ley para aumentar estas penas a un máximo de 4 años y medio de prisión,
en función de los agravantes. Esperan en consecuencia que "crezca
bastante" el número de personas a las que se prohíba tener y “convivir”
con animales.
En el Código Penal también se quiere cambiar que la inhabilitación
sea de “convivencia” con animales, de manera que, por ejemplo, alguien
condenado por tener un criadero ilegal no pueda esquivar el castigo con
un registro de los animales a nombre de su pareja. Otro cambio importante en lo penal será que aparezca el término “animal vertebrado”,
con el fin de asegurar que se juzgue también el maltrato de animales
salvajes o animales de granja. “No se puede juzgar cuando matan a un
cerdo en un matadero, es legal conforme a la normativa vigente, pero sí
si matan a un cerdo a patadas en una granja”, explica Torres.
De cualquier manera, se buscan también enfoques distintos al
punitivista para aquellas personas que hayan sido condenadas por
maltrato animal. La Dirección General de Protección Animal ya se
encuentra trabajando con Interior para establecer mecanismos de
reinserción mediante un programa de aprendizaje sobre empatía con los
animales, así como para que otras personas condenadas por otros delitos
puedan trabajar durante algunas horas en espacios donde se cuida y se
protege a los animales.
DNI animal, eje de la nueva normativa
En cuanto a la futura ley marco de Bienestar Animal, ahora en fase de consulta pública, tendrá como “eje principal” el “DNI animal”.
Esta tarjeta que pasará a identificar ahora a todos los animales de
compañía es “el punto principal para unificar muchas cuestiones a las
que la ley obligará”, explica Torres. La idea es unificar todas las
bases de datos que existen en las distintas comunidades autónomas y
ampliarlas con “la trazabilidad” del animal, es decir,
reflejar el periodo desde que nace hasta que muere, como pasa hasta
ahora con los animales de producción. Esto se debe en gran medida a que
la mayor tasa de abandono, que quiere combatir el Ministerio, está en los primeros tres meses de vida, periodo en el que ahora no es obligatorio censarlos. Para hacer este DNI se necesitará una muestra de ADN.
Con este sistema se pretende homogeneizar los datos a nivel estatal,
de manera que, por ejemplo, sea posible encontrar a un animal de
compañía que se ha perdido en una comunidad distinta a la que se
registró. Pero también se trata controlar aspectos como la cría de
animales domésticos, que pasará a estar limitada a profesionales y bajo
estricto control veterinario. Además pretenden evitarse la zoonosis o
propagación de enfermedades a entornos ganaderos desde los santuarios, espacios de protección de animales que pasarán a ser considerados de compañía.
En la Dirección General de Protección Animal ya hay argumentos ante
los posibles detractores. Frente a la preocupación de los dueños por el
coste del “DNI animal”, Torres responde: “Se tratará de un código QR que podrá llevarse en el móvil y no tendrá ningún coste”.
Es también un sistema más cómodo y simple que el actual microchip de
los animales que facilitará el trabajo a los cuerpos y fuerzas de
seguridad del Estado, asegura.
También se puede rebatir a quienes creen que esta regulación es innecesaria. ”Son animales que conviven con nosotros y carecen del control sanitario que tienen los animales de producción y granja. Además, hay motivos económicos.
El mantenimiento de un animal abandonado sale a 700 euros anuales. Y
cada año se abandonan entre 300.000 y 1 millón, según la horquilla que
calculamos. El coste recae sobre las arcas locales”, añade.
La futura ley marco de Bienestar Animal, a falta de que concluya el periodo de consulta pública, incluirá también la prohibición de los animales de circo y la regulación de las ferias o las romerías donde se utilicen animales.
La caza y la tauromaquia son jardines donde, de momento, el Gobierno de
coalición no quiere entrar. Las áreas mencionadas son más difíciles de
regular porque hay menos consenso y prefieren posponer estos debates
que, de lo contrario, podrían obstaculizar los pasos para la protección
animal que contempla la nueva ley.
Modificación del Código Civil
Al margen de la ley marco y del Código Penal, el Gobierno de coalición también quiere impulsar una modificación del Código Civil
para que los animales pasen a ser considerados como “seres sintientes” o
dotados de sensibilidad, con el fin de adaptarnos a la normativa
europea. En esto España va con retraso respecto a nuestros vecinos
europeos. Esta definición ya se contempló en una Proposición de Ley del PP de 2017 que cayó con el fin de la legislatura después de lograr el consenso de todo el arco parlamentario.
PSOE y Unidas Podemos plantearán una proposición de ley en el
Congreso de los Diputados a partir del documento final surgido entonces,
que recogía ya todas las enmiendas y aportaciones de los grupos
parlamentarios.