martes, 8 de octubre de 2019

Así se preparan los animales para el otoño

Los alces macho luchan por las hembras, las mariquitas engullen sin parar y la única ave «hibernante» se prepara para su periodo de letargo.

 

Un alce macho emerge entre los arbustos durante el periodo de celo otoñal en la tundra …

El otoño ha llegado oficialmente al hemisferio norte y para nosotros los humanos significa pasar más tiempo acurrucándonos en el sofá y esperar la llegada de las próximas festividades. Por su parte, para los animales se trata de una estación de preparación intensa para el invierno inminente.
Los días más cortos provocan un cambio en especies como ciervos, aves u osos, que empiezan a recolectar comida o buscar pareja de forma frenética, entre otras cosas.
Estudiar dichos comportamientos animales puede aportarnos una idea de cómo se han adaptado para enfrentarse a los retos medioambientales —como las bajas temperaturas— y cómo dicha resiliencia puede ayudarlos a resistir futuros contratiempos, como el aumento de las temperaturas por el cambio climático.
Estas son algunas especies que se ponen manos a la obra cuando las hojas empiezan a caer.

Cérvidos en celo

Para los miembros de la familia de los cérvidos —cuyo integrante de mayor tamaño es el alce—, la llegada del otoño anuncia el comienzo del periodo de celo. Entre septiembre y mediados de octubre, los alces macho —una especie distribuida por el norte de Estados Unidos, Canadá, Alaska y el norte de Europa— buscan otros machos y pelean con ellos para acceder a las hembras.
El aumento de la testosterona hace que la piel suave de las astas del alce, denominada terciopelo, se caiga. De este modo, las astas se convierten en armas afiladas que blanden durante la batalla.
Una investigación a lo largo de 40 años en el parque nacional de Denali, Alaska determinó que los machos victoriosos —normalmente los más grandes y de más alta categoría— son responsables del 88 por ciento de los apareamientos.
Las hembras dan a luz en primavera, normalmente a finales de mayo.

Aves que descansan

Mientras las aves vuelan al sur para pasar el invierno, varias especies hacen paradas otoñales por el camino.
Por ejemplo, tras abandonar el Pacífico Noroeste y el Medio Oeste de los Estados Unidos, grandes grupos de zampullines cuellinegros (Podiceps nigricollis) se congregan para comer y mudar en el lago Mono de California y en el Gran Lago Salado de Utah. Entre otras especies que se detienen a descansar figuran las gaviotas de Franklin en las Grandes Llanuras, los patos joyuyos en los Grandes Lagos y los correlimos gordos y otras aves limícolas en varias playas.
Un zampullín cuellinegro con su plumaje de apareamiento nada en un lago en Nuevo México.
Los correlimos gordos, que migran cada año desde el Ártico al hemisferio sur y viceversa, recorren más de 2400 kilómetros por etapa y se detienen para descansar, comer y mudar en estos lugares, a los que regresan cada año.

Osos resilientes

Estos murciélagos hibernan en madrigueras de nieve para sobrevivir al invierno
Estos murciélagos hibernan en madrigueras de nieve para sobrevivir al invierno
El murciélago japonés Murina ussuriensis pasa a ser, junto al oso polar, el único animal que hiberna en nieve.
Para las especies de osos norteamericanas, el otoño es la época de la denominada hiperfagia, es decir, comer y beber lo máximo posible para ganar peso antes de la larga hibernación.
Aunque un humano podría sufrir graves consecuencias durante un proceso prolongado de obesidad e inactividad, un estudio reciente publicado en Communications Biology determinó que los genes del oso grizzly se regulan de forma distinta durante el otoño y el invierno para soportar estas pruebas físicas.
Un oso grizzly aferra un salmón recién capturado en el territorio de Yukón, Canadá.
Por ejemplo, durante la hibernación, sus genes se expresan de forma que reducen la sensibilidad a la insulina, así que la glucosa en sangre se mantiene en niveles normales y se ahorra para su uso en el cerebro, que la necesita durante este largo sueño.
Esto también permite que estos grandes mamíferos metabolicen la grasa durante la hibernación, algo que los humanos en reposo no pueden hacer, según indica la coautora del estudio Joanna Kelley, genetista evolutiva de la Universidad del Estado de Washington.

Mariquitas glotonas

Existen unas 5000 especies de mariquitas (coccinélidos) y muchas —como las mariquitas asiáticas multicolores (Harmonia axyridis), especie invasora en Norteamérica— «engordan engullendo miles de áfidos y presas de cuerpo blando» conforme se acerca el otoño, según explica Mike Raupp, entomólogo de la Universidad de Maryland. Tras este banquete, los insectos se congregan, a veces en grandes masas, y entran en un estado latente para aguardar a que pase el largo invierno.
Las mariquitas prefieren resguardarse en las grietas de los afloramientos rocosos, pero a veces se congregan en los muros de las casas pensando que «se parecen a gran pared de roca», explica Raupp.
Los depredadores no suelen advertir estos montones de mariquitas, pero si un animal hambriento se topase con uno de estos grupos y no prestara atención a sus colores de advertencia, los insectos pueden recurrir a la hemorragia refleja. La apestosa hemolinfa, o «sangre de bicho», supura de las «rodillas» y repele al depredador decepcionado.

El ave que «hiberna»

Mientras otras aves se dedican a volar hacia el sur para pasar el invierno, el chotacabras pachacua del oeste de Norteamérica y México pasa las vacaciones en casa.
Estos miembros nocturnos de la familia Caprimulgidae son la única especie de ave que presenta torpor o letargo, un estado similar a la hibernación durante el cual los animales pueden reducir la temperatura corporal a 5 grados centígrados.
Un chotacabras pachacua se camufla en su entorno en la Columbia Británica, Canadá.
Los chotacabras «hibernan» igual que anidan: en el suelo, donde su camuflaje de motas marrones los vuelve prácticamente invisibles. Mark Brigham, biólogo de la Universidad de Regina en Saskatchewan, explica que, al igual que los mamíferos, alcanzan su peso máximo antes del periodo de torpor.
En su investigación en Arizona, Brigham ha descubierto que los chotacabras pachacua hibernantes se colocan en dirección sudoeste, probablemente para que el sol de la tarde los caliente y complemente el propio metabolismo corporal.
Brigham es el coautor de un estudio publicado este año en la revista Oecologia que determinaba que el torpor medio de estos chotacabras dura unos cinco días, pero documentó un torpor de 45 días en un ave particularmente aletargada.
Que alguien me dé el mando de la tele y veremos si puedo superar ese tiempo.


lunes, 7 de octubre de 2019

Los animales más famosos que ayudaron al hombre en momentos árduos

En el año 1929 la Organización Mundial de Protección Animal estableció esta celebración con el objetivo principal de recordar la importancia de la conservación de las especies animales en el planeta.

Los animales y los humanos siempre hemos ido de la mano y algunos han conseguido marcar un antes y un después en la historia gracias a nuestra relación con ellos o a sus extraordinarias capacidades.

Perros espaciales, simios muy capaces, ballenas que despertaron conciencias o palomas que dejaron su marca en la historia. Para hacer un homenaje y recordar lo extraordinarios que pueden llegar a ser algunos animales, aquí os dejamos 8 animales que cambiaron la historia.



Laika, el primer animal espacial

El 3 de noviembre 1957, Laika fue el primer animal puesto en órbita, allanando el camino para los vuelos espaciales tripulados.
El 3 de noviembre 1957, Laika fue el primer animal puesto en órbita, allanando el camino para los vuelos espaciales tripulados. (Gettyimages)
Seguramente el perro más famoso de la historia es Laika, una perrita reclutada en las calles de Moscú y seleccionada para convertirse en el primer ser vivo que ‘tripuló’ una nave espacial.
El mundo entero siguió su viaje, pero ella solo sobrevivió entre 5 y 7 horas. Rusia ocultó que la nave carecía de sistema de retorno.
Belka y Strelka, dos perritas menos conocidos que Laika, fueron incluso más importantes que ella en la carrera espacial de la URSS porqué consiguieron regresar sanas y salvas a la Tierra. Estuvieron un día entero en el espacio a bordo del Sputnik 5, el 19 de agosto de 1960.



Cher Ami, la paloma mensajera de la Segunda Guerra Mundial

Cher Ami, la paloma mensajera de la II Guerra Mundial
Cher Ami, la paloma mensajera de la II Guerra Mundial (.)
Antes de que la red telefónica se extendiera y fuera fácil comunicarse desde cualquier parte, los animales podían ser de gran ayuda o incluso convertirse en auténticos héroes. Cher Ami fue una paloma mensajera durante la II Guerra Mundial. Este pequeño animal entregó 12 cartas muy importantes para la contienda y ayudó a salvar 194 vidas.
En una de estas cartas avisó a los aliados de la situación de un batallón que estaba rodeado por los enemigos, de esta forma el ejército americano pudo defender las vidas de esos hombres. Aunque en esta misión las balas alcanzaron a Cher Ami, esta cumplió si cometido.



Seabiscuit, el caballo que dio esperanza

Seabiscuit, el caballo esperanzador
Seabiscuit, el caballo esperanzador (Wikipedia)
Seabiscuit era un caballo que parecía poca cosa, no era muy grande, ni fuerte y su entrenador lo consideraba perezoso. Sin embargo el entrenador Tom Smith supo entender al caballo, consiguiendo que ganara varias carreras y convirtiéndole en el favorito del público.
Seabiscuit consiguió ganar la llamada “Carrera del Siglo” frente a su rival War Admiral, un caballo que acababa de ganar la Triple Corona. La manera en que triunfó y el hecho de pareciera poquita cosa, lo convirtieron en símbolo de esperanza durante la Gran Depresión en Estados Unidos.

La oveja Dolly, el primer mamífero clonado

La oveja Dolly, clonada con finalidad científica, fue disecada y está expuesta en el Museo Real de Escocia
La oveja Dolly, clonada con finalidad científica, fue disecada y está expuesta en el Museo Real de Escocia (Lovely Leann)
Dolly ha pasado a la historia por haber sido el primer mamífero clonado a partir de una célula adulta. Pero, sobre todo, Dolly sirvió para presentar en sociedad el campo de la genética.
De hecho, Dolly tampoco fue para tanto (técnicamente hablando) dentro de los muchos estudios y descubrimientos genéticos que se desarrollan actualmente. Pero sí que consiguió abrir un debate tremendamente polémico sobre las incontables posibilidades de lo que es capaz el campo de la genética y cuales de estas son éticas o morales.

Balto, el husky que salvo a su pueblo

Balto con su dueño, Gunnar Kaasen.
Balto con su dueño, Gunnar Kaasen. (Brown Brothers)
En 1925, una epidemia de difteria, una enfermedad mortal que afecta principalmente a niños menores de cinco años, afectó la ciudad de Nome, en Alaska. Se necesitaban medicinas que solo estaban disponibles en Anchoragem a 1.609 Kilómetros de distancia. La distancia era insalvable y el hielo impedía el transporte vía marítima, por eso se elaboró un plan para llevar la antitoxina mediante relevos de trineos arrastrados por perros, la llamada Carrera del Suero a Nome.
Balto, un perro de raza Husky considerado lento y no apto, fue el encargado de liderar el último relevo en un recorrido infernal –casi 500 km, 127 horas y temperaturas por debajo de 45º bajo cero– y logró guiar al convoy médico hasta Nome.
Gracias a él y a sus compañeros la ciudad de Alaska pudo recibir la antitoxina que salvaría la vida de los niños del pueblo.
Por su hazaña a Balto se le dedicó una estatua en Central Park de Nueva York y una película de animación estrenada en 1995.


David Greybeard, el chimpancé que utilizaba herramientas

JAane Goodall con un chimpancé en un programa documental
JAane Goodall con un chimpancé en un programa documental (CANAL +)
En 1960 la antropóloga británica Jane Goodall estaba observando a un grupo de chimpancés junto al gran lago Tanganika, en Tanzania. Allí se fijó en un chimpancé utilizaba una herramienta, concretamente un macho con pelo gris bajo la boca que utilizaba un palito para sacar termitas de su hormiguero.
Este simio, bautizado como David Greybeard, le quitó las hojas a unas ramas y diseñó una herramienta para poder hurgar en un nido de termitas.
Esto supuso toda una revolución en la década de los ‘60. Por entonces se consideraba que la fabricación y el uso de objetos era una actividad exclusivamente humana. David Greybeard demostró que estábamos equivocados. Y, de paso, se comió unas termitas.
Willy, la famosa orca que abrió el debate sobre los animales en cautividad


Keiko (Willy), la famosa orca que abrió el debate sobre los animales en cautividad

Jason James Richter junto a la orca Keiko en 'Liberad a Willy'
Jason James Richter junto a la orca Keiko en 'Liberad a Willy' (Warner Bros)
Keiko fue una orca macho conocida mundialmente por su participación en la saga de películas Liberad a Willy (Free Willy).
Fue capturada cerca de Islandia en 1979 cuando solo tenía unos dos años. Tras su captura fue vendida a un Acuario islandés. Tres años después fue vendida al parque de Marineland, en Ontario donde se le adiestró para que hiciera actuaciones en público. En este lugar desarrolló una infección alrededor de su aleta pectoral, la cual indicaba su mala salud. En 1985 fue vendida a Reino Aventura en la Ciudad de México, donde actuó durante diez años. Pero la pequeña piscina en la que vivió todo ese tiempo la llevó a que su aleta dorsal se doblara por el escaso uso que le daba y por falta de ejercicio.
A inicios de los 90 Keiko fue descubierta por cazatalentos de Hollywood, quienes buscaban una Orca amaestrada para participar en la película Liberad a Willy, que se convirtió en uno de los filmes más taquilleros de 1993, y le dio a la ballena fama mundial.
Poco después, la revista Life publicó un artículo donde dio a conocer las deplorables condiciones en que Keiko vivía, y esto llevó a que mucha gente alrededor del mundo iniciara una campaña para devolverle su libertad, a la cual se unieron Warner Bros, productora de la trilogía de Willy, el millonario Craig McCaw y la organización ecologista Earth Island Institute.
El 11 de julio de 2002 fue liberada en Islandia pero sin embargo, al haber vivido en cautiverio desde su niñez, Keiko nunca aprendió a comunicarse con otras ballenas. Vivió el libertad poco más de un año, sin dejar nunca de estar en contacto permanente con los humanos, y murió en Noruega de forma repentina por una neumonía.
Keiko se convirtió en un símbolo de las inhumanas condiciones en que viven los animales en cautiverio, y de la lucha para mejorar su vida.

Koko, el gorila que aprendió a comunicarse con humanos

Imagen de la gorila Koko
Imagen de la gorila Koko (Str / AFP)
Koko nació en el zoológico de San Francisco el 4 de julio de 1971. Desde muy corta edad, Koko impresionó por su capacidad para aprender y comunicarse con los humanos. Dentro de un proyecto científico de la Universidad de Stanford, la investigadora Francine “Penny” Patterson junto con la experta en lenguaje de señas June Monroe trabajaron con Koko, que rápidamente aprendió el lenguaje de signos y se comunicaba con ellas. Esta gorila llegó a comprender aproximadamente 1000 signos.
Gracias a esta comunicación Koko enseñó mucho a los humanos sobre la capacidad afectiva de los gorilas reaccionando con sensibilidad a distintos momentos en la vida.

viernes, 4 de octubre de 2019

La inesperada verdad sobre los animales: 13 bichos maltratados a los que vas a adorar

El premio al libro más encantador del año ya tiene nombre: lo ha escrito la zoóloga Lucy Cooke y en sus páginas se despliega una defensa fascinante y desmitificadora de la naturaleza

Foto: Un perezoso en Guápiles, en el Atlántico costaricense. (EFE)
Un perezoso en Guápiles, en el Atlántico costaricense. (EFE)

¿Son inútiles los perezosos, vestigios imposibles cuya mera supervivencia evolutiva parece un milagro? ¿Cómo demonios se aparean las anguilas si hasta hoy nadie ha sido capaz de encontrar sus órganos reproductores? ¿Se arrancan los castores sus propios testículos para despistar a sus perseguidores? ¿Y por qué todo el mundo odia a animales tan increíbles como los buitres y las hienas? Aterrizado en las librerías sin hacer ruido, con un sugerente título 'clickbait', 'La inesperada verdad sobre los animales' (Anagrama) de la zoóloga de Oxford y presentadora televisiva británica Lucy Cooke es probablemente el libro más encantador del año, un festín de conocimiento, humor, desmitificación y sabiduría natural sobre los animales que se devora en un suspiro y te deja feliz bastante más tiempo. Cook escribe de maravilla, cuenta su vida y locas aventuras por selvas, desiertos y mares con irresistible desparpajo y no imaginan cuántas historias fascinantes nos enseña sobre todo tipo de bichos que se quedan rondando tu cabeza al terminar la lectura.
'La inesperada verdad sobre los animales' (Anagrama)
'La inesperada verdad sobre los animales' (Anagrama)
"Tenemos la costumbre", explica la autora, "de ver el reino animal a través del prisma de nuestra propia y más bien limitada experiencia. El estilo de vida arborícola del perezoso resulta lo suficientemente extraterrestre como para hacer de él una de las criaturas más incomprendidas del mundo pero no está solo ni mucho menos en esta categoría. La vida adopta una soberbia multitud de formas extrañas y hasta las más simples requieren una interpretación compleja. La evolución ha gastado algunas bromas tremendas modelando criaturas inverosímiles con una aparente falta de lógica y muy pocas y preciadas pistas para explicarse. Mamíferos como el murciélago, que quieren ser pájaros. Aves como el pingüino, que quieren ser peces. Y peces como la anguila, cuyo enigmático ciclo vital desencadenó una búsqueda de sus gónadas ausentes que se prolongó durante dos mil años y que llevó al hombre al límite absoluto de su capacidad; un precipicio a cuyo borde aún se asoman los científicos que estudian a esta criatura. Los animales no revelan sus secretos fácilmente".
Lucy Cooke elige en su libro trece animales muy especiales con secretos milenarios por sacar a la luz. Son la anguila, el castor, el perezoso, la hiena, el buitre, el murciélago, la rana, la cigüeña, el hipopótamo, el alce, el panda, el pingüino y el chimpancé. A continuación ofrecemos extractos de cinco de ellos para picar la curiosidad del lector por un libro muy especial.
Anguila
"La idea aristotélica de que las anguilas emergen de la tierra resulta fantástica, pero no más que la verdad, dado que la denominada anguila común, 'Anguilla anguilla', inicia su vida como un huevo suspendido en las profundidades de un bosque submarino del mar de los Sargazos, la parte más profunda y más salada del Atlántico. Cuando apenas es una brizna de vida no mayor que un grano de arroz, inicia una odisea que se prolongará hasta tres años y la llevará a los ríos de Europa, durante la cual experimenta una transformación tan radical que podría compararse a que un ratón se convierta en un alce. Luego pasa varias décadas viviendo en el lodo y engordando, solo para repetir su extenuante viaje de 6.000 kilómetros de regreso a su oscuro seno oceánico, donde desova en los sombríos recovecos de la plataforma continental y luego muere".
Anguilas. (EFE)
Anguilas. (EFE)
Castor
"De todos los mitos sobre animales, probablemente los relativos al castor sean los que se llevan la palma por ser los más disparatados. En la antigüedad, este roedor con fama de industrioso era célebre no, como cabría esperar, por sus habilidades de tenaz leñador, ni por su don excepcional para la arquitectura, sino por sus testículos, que los antiguos médicos atesoraban por sus cualidades medicinales. El castor de los breviarios era, no obstante, una criatura astuta. Se decía que, cuando se veía perseguido por cazadores, desenvainaba sus enormes dientes amarillos y emprendía rápidamente la tarea de castrarse, entregando los preciados órganos a su atacante (quizás sirviéndose con un hábil bateo de su cola en forma de pala), y salvando así su vida. Lo que venía a considerarse una maniobra sin contratiempos".
Castor. (EFE)
Castor. (EFE)
Perezoso
"Como grupo, los perezosos llevando rondando por el planeta de una forma u otra alrededor de 64 millones de años, y se las han arreglado para sobrevivir al tigre dientes de sable y al mamut lanudo con su estratagema de vida sigilosa. De la media docena de especies que existen actualmente, solo el perezoso pigmeo y el perezoso de collar se consideran en peligro de extinción. No es mal resultado para un indolente inútil, y supera de forma significativa al de otros mamíferos más impetuosos de tamaño similar, como el ocelote o el mono araña. De hecho, un estudio científico realizado en la década de 1970 reveló que los perezosos son los grandes mamíferos numéricamente más abundantes y representan casi una cuarta parte de toda la biomasa mamífera, lo que constituye una sofisticada manera biológica de decirnos que podemos coger nuestra actitud condescendiente y dirigirla hacia algún otro animal. Son unos supervivientes. Y el secreto de su supervivencia es precisamente su naturaleza perezosa".
Perezosos. (EFE)
Perezosos. (EFE)
Hiena
"A las hienas se les ha censurado por falsedades aún más escandalosas que las de los perezosos. Se las considera los matones de la naturaleza, condenadas durante toda la historia y en todas las culturas y continente como unas estúpidas cobardes que acechan en los oscuros callejones del reino animal esperando la ocasión de asaltar a otras bestias más nobles para que sean su cena. (...) Pero nuestro desdén hacia ella va más allá de su mera apariencia; se trata de algo personal. El hecho de que la denostemos pone de manifiesto la existencia de una antigua rivalidad entre la masculinidad que domina el género humano y esta fraternidad de depredadoras superinteligentes y antipáticas con un arma secreta anatómica absolutamente sorprendente contra la dominación masculina".
Hiena. (EFE)
Hiena. (EFE)
Buitre
"Los buitres no tienen demasiados reparos con respecto a qué comen, o a quién se comen. Los campos de batalla de la Europa medieval, con docenas de humanos y caballos abatidos, debieron ser el equivalente a un buffet libre. Los combates, que solían durar semanas, con frecuencia se libraban durante los meses de verano, coincidiendo convenientemente con la temporada de anidación de los buitres en el continente. Las aves debían de congregarse en un número digno de las películas de Hitchcock, escogiendo de manera imparcial lo mejor de los cadáveres para alimentarse a sí mismas y a sus crías. Así, un observador situado a cierta distancia podría predecir algunas cosas sobre las condiciones del campo de batalla contando los buitres que daban vueltas por encima. Sin embargo, pese a la mitología, los buitres no acechan a sus presas mientras estas aún viven, ni son capaces de predecir la mortalidad".
Buitres junto a una presa. (EFE)

lunes, 30 de septiembre de 2019

Las vacas tienen acento: un estudio asegura que los animales tienen distinto habla según donde crezcan


Resultado de imagen de vacas
  • Los veterinarios no aseguran la certeza de este fenómeno

Sólo con escuchar el mugido podemos saber que estamos delante de una vaca gallega. “Nuestras vacas tienen acento gallego, seguro”, comenta Jessica Rey, ganadera. Un estudio británico asegura que los animales tienen diferentes acentos dependiendo de la región geográfica en la que crecen.
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“Unos vecinos nuestros no hace mucho compraron una pareja de vacas que procedían de Alemania y estas vacas tenían unas dificultades tremendas para integrarse con el resto del ganado”, señala la experta.
Los veterinarios, sin embargo, piensan de manera diferente. “No tengo ni idea, suele ser un animal muy discreto, sus conversaciones nunca trascienden”, señala Guillermo Martínez, veterinario. Los ordeñadores suelen hablar con ellos. Hablen más o hablen menos, lo que nos queda claro es la curiosidad que les despierta una cámara.

lunes, 23 de septiembre de 2019

Los animales no dejan de sorprender: un pitbull finge desmayarse cuando le van a cortar las uñas

Los animales no dejan de sorprender: un pitbull finge desmayarse cuando le van a cortar las uñas

  • El vídeo supera ya los 6 millones de visualizaciones

Un pitbull anónimo se ha convertido en todo un fenómeno viral en la red tras protagonizar una ‘escena’ más digna de un actor que de un animal. El ingenioso can simuló desmayarse cuando su dueña pretendía cortarle las uñas. Una imagen que ya supera los 6 millones de visualizaciones, según recoge FOX.  
 
 El vídeo fue publicado la pasada semana por el usuario @Rashona, quien podría ser la dueña del perro. Algunos usuarios lo han calificado ya como ‘el perro más dramático del mundo’, con un enorme tono de humor. “Cómo exagera”, comentaba alguno de los internautas. Una divertida imagen que ha conquistado a los más afines a los canes. 
 

viernes, 20 de septiembre de 2019

La gente comparte fotos de gatos trabajando

Los perros no son las únicas mascotas con trabajos. Puede que te sorprensa, pero algunos gatos no temen ensuciarse las zarpas. Y para demostrar que tienen cosas más importantes que hacer que tirar objetos al suelo, la gente publica fotos de los felinos más trabajadores. Algunos ayudan a sus dueños a promocionar su venta de garaje, otros cazan para ganarse la vida, y sin importar qué tipo de esfuerzos hagan, siempre se aprecia. Aquí debajo puedes verlos y votar por tus favoritos.
#1

Gato cazarratones en un hotel de Islandia

Gato cazarratones en un hotel de Islandia

#2

El conductor de la grúa tiene un gato llamado Dixie con un chaleco a juego

El conductor de la grúa tiene un gato llamado Dixie con un chaleco a juego

#3

Oficial Donut a su servicio

Oficial Donut a su servicio

#4

Este gato callejero se coló en un asilo y le dieron trabajo

Este gato callejero se coló en un asilo y le dieron trabajo

#5

Gato asistente de escáner

Gato asistente de escáner

#6

"Venta de garaje, sígueme". El mejor publicista

"Venta de garaje, sígueme". El mejor publicista

#7

Guardia de seguridad de la tienda. Quizá por eso no permiten perros

Guardia de seguridad de la tienda. Quizá por eso no permiten perros

#8

Gerente anticucarachas

Gerente anticucarachas

#9

Tama se hizo famosa por convertirse en jefa de estación en Kishi, Japón

Tama se hizo famosa por convertirse en jefa de estación en Kishi, Japón

#10

Se llama Ace y le encanta acicalar a los clientes

Se llama Ace y le encanta acicalar a los clientes

#11

El increíble gato enfermero

El increíble gato enfermero
Rademenesa sufrió una infección del tracto respiratorio cuando tenía 2 meses. Sobrevivió y ahora vive en el refugio de animales, haciendo compañía a otros animales enfermos e intentando devolverles la salud.

#12

Dirt, el gato del ferrocarril de Nevada que siempre parece estar sucio

Dirt, el gato del ferrocarril de Nevada que siempre parece estar sucio

#13

El gato de la tienda de bricolaje piensa que has elegido mal

El gato de la tienda de bricolaje piensa que has elegido mal

#14

Rescate de montaña, preparado

Rescate de montaña, preparado

#15

Coronel Mittens a su servicio

Coronel Mittens a su servicio

#16

Seguridad en la tienda

Seguridad en la tienda
#17

Gato con su propio casco de obra

Gato con su propio casco de obra
#18

Hennessy es siempre el empleado del mes en la tienda de licores

Hennessy es siempre el empleado del mes en la tienda de licores
#19

Saluda a los que pasan en el autoel

Saluda a los que pasan en el autoel

#20

El doctor le atenderá ahora

El doctor le atenderá ahora

#21

Gato de terapia de patrulla por el asilo

Gato de terapia de patrulla por el asilo

#22

Oscar, del taller de camiones, ayudándonos con el papeleo

Oscar, del taller de camiones, ayudándonos con el papeleo

#23

Oscar trabajando en comisaría

Oscar trabajando en comisaría

#24

El gerente de la tienda de mascotas

El gerente de la tienda de mascotas

jueves, 19 de septiembre de 2019

La verdad sobre gatos y perros: ¿por qué comen hierba nuestras peludas mascotas?

La teoría de la evolución podría ser la clave para entender el comportamiento de canes y felinos después de miles de años

 Foto: Los perros más jóvenes comen más hierba que los mayores, según los investigadores. (Pixabay)


Gatos y perros hacen muchas cosas raras. Cuántas veces me habrán preguntado por qué comen hierba, a veces para vomitar unos minutos más tarde. Un falso mito dice que lo hacen para purgarse, pero no es así. ¿O acaso sus mascotas siempre vomitan después de comerla? ¿Y por qué no suelen mostrar síntomas de encontrarse mal antes? Simplemente, porque la purga no siempre es una explicación válida.
Veamos qué se sabe realmente sobre por qué perros y gatos comen plantas y si es bueno o no permitirlo. Empezaré por los gatos.
La mayoría de los dueños de gatos (si es que alguien es verdaderamente capaz de adueñarse de un animal tan independiente) te dirán que si Micifúz zampa un poco de hierba y luego vomita, es que está teniendo problemas estomacales y lo hace para purgarse. Eso no es necesariamente cierto. En realidad, los gatos, esas mascotas tan sigilosas a las que nunca vemos satisfacer sus necesidades fisiológicas, comen hierba todo el tiempo. Sus dueños solo se dan cuenta de esa práctica cuando encuentran vómitos verduzcos en el suelo.
Investigadores de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de California en Davis (EE.UU.) prepararon un trabajo de investigación cuyo protocolo consistía en que más de mil dueños de gatos (el único requisito era que los felinos tuvieran acceso a un jardín) pasaran al menos tres horas al día observando el comportamiento de su mascota. Como muchos propietarios de felinos sospechaban, comer hierba es un hábito extremadamente común: el 71 % de los animales lo hicieron al menos seis veces en el período de observación y el 61 % más de diez veces. Solo un 11 % no mostró prácticas vegetarianas.
Mientras que el 39 % de los gatos jóvenes (tres años o menos) comía plantas todos los días, solo el 27 % de los mayores de cuatro lo hacía. En cuanto a los vómitos, el número de gatos mayores que vomitaba después de ingerir hierba (30 %) casi triplicaba al de jóvenes (11 %). Los científicos descartaron otra suposición común: que comer hierba ayuda a los gatos a expulsar bolas de pelo.

Es un instinto

En una ponencia presentada en el Congreso de la Sociedad Internacional de Etología Aplicada celebrado en Bergen (Noruega) entre el 5 y el 9 del pasado mes de agosto, los investigadores concluyeron (p.106) que el vómito es simplemente una consecuencia ocasional de comer hierba y no el objetivo. Comer plantas es instintivo y hacerlo supone (o al menos suponía) un beneficio evolutivo para los felinos.
Siete de cada 10 gatos comen hierba más de seis veces al día. (Pixabay)
Siete de cada 10 gatos comen hierba más de seis veces al día. (Pixabay)
Numerosas investigaciones realizadas en carnívoros salvajes han demostrado que comen habitualmente plantas, como se puede comprobar observando los restos vegetales sin digerir que aparecen en sus excrementos. Estudios sobre primates revelan que la ingesta de plantas no digeribles purga el sistema intestinal de parásitos helmínticos. Dado que prácticamente todos los carnívoros salvajes sufren una carga de parásitos intestinales, el consumo regular e instintivo de plantas tendría un papel adaptativo para mantener una carga tolerable de parásitos en su sistema digestivo, independientemente de que el animal detecte o no los parásitos.
Basándose en investigaciones realizadas en animales salvajes, la hipótesis de los investigadores es que, aunque los mimados gatos caseros de hoy probablemente ya no tengan esos parásitos, la ingesta de hierba es una estrategia innata que probablemente evolucionó por primera vez en un ancestro salvaje (desde 2017, gracias a un trabajo de investigación publicado en Nature, sabemos que todos los gatos tienen un ancestro común) para aumentar la actividad muscular en el tracto digestivo y ayudarlos a expulsar los parásitos intestinales. La investigación también respalda la hipótesis de que los animales jóvenes aprenden a comer plantas de los adultos.

¿Y los perros?

Esa conclusión refleja lo que el autor principal de la ponencia, Benjamin L. Hart, encontró en un estudio similar publicado en 2008 que analizaba la frecuencia del consumo de plantas en perros.
Los animales que comen hierba no están enfermos, sino que están mostrando un comportamiento instintivo producto de miles de años de evolución
En esa investigación, el equipo también descubrió que los perros rara vez presentaban enfermedades antes de comer hierba y que el vómito era una consecuencia relativamente rara de comerla. Además, la investigación también concluyó que la frecuencia de ingerirla no estaba relacionada con la dieta del perro o con la cantidad de fibra que engullía, lo que sugiere que no estaban tratando de compensar alguna deficiencia dietética.
En ambos casos, Hart y su equipo plantean la hipótesis de que los animales más jóvenes comen más hierba porque su sistema inmunológico no es tan bueno para mantener a raya a los parásitos, y porque el estrés nutricional es más perjudicial para los animales en crecimiento que para los perros y gatos adultos.
También señalan que los gatos parecen comer menos hierba que los perros, lo que podría deberse bien a que las infecciones parasitarias eran menos frecuentes entre las especies ancestrales felinas, bien a que el hábito gatuno de enterrar sus heces y evitar las de los demás reduce la propagación de parásitos en comparación con los perros, que son muy aficionados a meter el hocico en asuntos ajenos.
El resultado es que comer hierba no es una señal reveladora de que un animal esté enfermo y, lo que es más importante, es un comportamiento instintivo que incluso el propietario más diligente no podrá impedir. La mejor solución, sugiere el equipo de investigación, es asegurarse de que los gatos de interior (a los perros siempre hay que sacarlos) tengan asegurado un suministro regular de plantas no tóxicas para masticar.
Si después lo vomitan en el suelo de la cocina es un pequeño precio a pagar por la preciosa compañía que le presta su peluda mascota.
Los perros más jóvenes comen más hierba que los mayores, según los investigadores. (Pixabay)