La singular escena ocurrió en Alicante y fue registrada en video por un ciudadano que logró captar las imágenes desde la ventana de su departamento.
Un reciente video difundido en YouTube se ha hecho viral y ha desatado la risa de miles de internautas, al revelar el curioso incidente que le tocó vivir a una mujer, quien salióa la calle en plena la cuarentena -medida tomada por la rápida propagación del coronavirus-
y una enorme cantidad de palomas la persiguen para conseguir alimento.
La curiosa grabación se hizo tendencia rápidamente en diversas redes sociales.
La singular escena ocurrió en Alicante y fue registrada en video por un ciudadano que logró captar las imágenes desde la ventana de su departamento.
En la grabación, que fue difundida por el youtuber Josemicod en su cuenta de Twitter y que ya tiene miles de reproducciones en YouTube,
se observa a la mujer caminando con un carrito de compras,
completamente rodeada de palomas, que seguían cada uno de sus pasos,
buscando que esta les dé algo de alimento.
Y es que, en
el lugar en donde ocurrió el singular suceso, es muy común ver a
ancianos o adultos dándoles algunas migas de pan a los pájaros que se
posan frente a ellos. Sin embargo, durante los últimos días, las calles
han estado completamente vacías, debido a la cuarentena que está
guardando la gente por el coronavirus.
Malaysia.- Algunas personas solo esperan la
oportunidad, otras nacen para ser artistas callejeros. No es necesario
decir que la vida como artista callejero no es solo diversión y juegos.
Actuar para los transeúntes todas las noches requiere una gran cantidad de talento y confianza.
Ser rechazado e ignorado son parte del trabajo de un día. Al igual
que este músico callejero de Malasia que cantó con todo su corazón para
ser ignorado toda la noche.
Aunque nadie lo escuchó y escuchó, llamó la atención de un grupo poco
probable de amantes de la música. Mientras cantaba, cuatro gatitos de 3
meses se sentaron y lo escucharon cantar y tocar su guitarra.
Pueden ser una audiencia poco probable, pero fueron la multitud más
linda y solidaria que cualquier artista podría tener. Mira el video a
continuación.
Estudios
recientes muestran que estos mamíferos son algo más que mero ganado.
Hemos hablado con el hombre al que las cabras miran fijamente
Cabras nepalíes. (Reuters)
Tiempo de lectura4 min
"¡Estás
como una cabra!" es una frase que utilizamos para dudar de la cordura
de nuestro acompañante, pero las investigaciones recientes muestran que
bien podría usarse para alabar su memoria o sus dotes de aprendizaje. Christian Nawroth
es un investigador de la Universidad Queen Mary de Londres (Reino
Unido) que se ha convertido en 'el hombre que susurraba a las cabras'
por sus trabajos sobre estos animales. Como muchos etólogos, comenzó sus
estudios con grandes simios, pero pronto se interesó por el ganado,
mucho menos conocido pero igual de interesante. "Deberíamos
reconsiderar las capacidades mentales que atribuimos a los animales.
Tendemos a sobrestimar las habilidades de los perros, pero a subestimar
las del ganado", explica el investigador a Teknautas. Los estudios con
cabras no abundan, pero en los últimos años investigadores como Nawroth
han cambiado la visión que tenemos de ellos: "Muestran un comportamiento
similar al de los canes cuando se enfrentan a un problema y pueden usar
información social de los humanos para solucionarlos". Toda una
sorpresa según el etólogo, ya que nunca se ha considerado que los
rumiantes fueran "genios".
Nawroth incluso asegura que una cabra
podría ser una buena mascota por su capacidad para establecer vínculos
estrechos, aunque nunca sustituirá al perro: "Necesitan a otras cabras
que les hagan compañía y además requieren un área exterior bastante
grande, quien no pueda cumplir esos requisitos no debería hacerse con
una". Quizá sea mejor conformarse leyendo sobre ellas.
Unos cabrones con memoria
Las
cabras son más inteligentes de lo que parece: pueden resolver tareas
complicadas con rapidez y las recuerdan durante mucho tiempo. Fueron las
conclusiones de un estudio llevado a cabo por compañeros de Nawroth y
publicado en la revista 'Frontiers in Zoology' en 2014,
en el que se entrenó a una docena de estos animales para que abrieran
una caja con comida. La tarea no era sencilla, pues consistía en dos
pasos: empujar una palanca con la boca y luego levantarla. La mayoría lo
logró tras unos doce intentos. Tendemos a sobrestimar las habilidades de los perros, pero a subestimar las del ganado
Lo
interesante es que, diez meses después, las cabras repitieron el logro
en menos de dos minutos, lo que indica una excelente memoria a largo
plazo. Por otro lado, los animales que habían observado a sus compañeros
resolviendo el puzle no mejoraron su marca respecto. Los investigadores
sospechan que esta falta de aprendizaje social, junto a su buena
memoria, son debidas a que estos mamíferos se desenvuelven en
situaciones muy difíciles a la hora de acceder a la comida, en zonas
áridas y montañosas donde lo mejor es aprender por uno mismo.
No es el único ejemplo de memoria caprina: otro estudio de 2012
ya demostró que las madres cabras no olvidan la voz de sus hijos, sino
que pueden recordarla más de un año después del destete y la separación.
Una habilidad que no resulta extraña si tenemos en cuenta que estos
mamíferos viven en grupos con relaciones sociales complejas que se
enfrentan a períodos de separación fruto de la migración, por lo que el
reconocimiento a largo plazo resulta importante.
Las cabras que miraban fijamente a los hombres
Perros,
gatos e incluso caballos son capaces de interpretar nuestra mirada, un
efecto de la domesticación. En 2016, un estudio publicado por Nawroth en la revista 'Biology Letters'
demostró que las cabras también nos analizan en busca de pistas. Cuando
estos animales entrenados para abrir una caja se enfrentaban a una
imposible de abrir, miraban la cara del entrenador para orientarse.
Se trata de animales muy curiosos con un gran afán de exploración, y el último estudio de Nawroth, publicado la semana pasada,
muestra que además entienden cuándo son el centro de atención y lo que
esto conlleva. En un experimento, los animales debían aproximarse a un
cuidador (de entre dos opciones) para obtener comida. Uno de los
investigadores estaba atento y pendiente de la cabra, el otro se hacía
el distraído. Los mamíferos escogían la opción correcta, de la misma
forma que nosotros no le preguntaríamos la hora a alguien que está
leyendo el periódico, sino a quien ya nos está mirando a la cara.
Viejas amigas
El
primer animal doméstico fue el perro, pero las cabras vinieron después.
Estos rumiantes, junto a las ovejas, llevan con nosotros al menos
10.000 años, lo que explica el secreto de su buena relación con el ser
humano. La especie doméstica surgió de la bezoar, una especie salvaje
que habita las montañas de Turquía, Irán y Afganistán. Su importancia
para las primeras poblaciones sedentarias es tal que pueblan nuestra
mitología, desde los carneros que tiran del carro de Thor hasta el dios
Pan. Tan amplia fue su presencia en las religiones paganas que nuestra
vieja amiga acabó por transformarse en el mismísimo diablo.
A
ellas no parece importarles, mientras los cabritos saltan y se suben a
todas partes: "Es una forma de juego preparatorio", aclara Nawroth. Así
los jóvenes se preparan para los ambientes montañosos en los que un pie
en falso puede resultar mortal. O, como mínimo, para trepar a los árboles.
Jamás hubiéramos pensado que un animal tan pequeño podría irradiar tanta ternura. Me refiero al jerbo pigmeo egipcio,
un animal que mora principalmente en las zonas desérticas y que ha
mutado sus características físicas para sobrevivir en un entorno
cambiante y hostil.
Con sólo 3,2 gramos de peso,
el jerbo parece un híbrido entre ratón, canguro, canario y liebre, eso
sí, en tamaño portátil. Gracias a sus ágiles patas traseras, puede huir
fácilmente de los depredadores del desierto, saltando hasta diez veces
su propia altura, y escaparse entre las dunas, en las que puede
camuflarse perfectamente gracias a su pelaje.
Este
diminuto animal ha conquistado los corazones de los internautas, aunque
no son pocos los que afirman que no se acercarían a él. ¿Eres de los
que se ha enamorado o te aterra?
A continuación te dejamos con un
vídeo en el que podréis ver a este magnífico y hermoso ejemplar del que,
sin duda alguna, te vas a enamorar.
¿Alguna vez te has preguntado como es la
vida diaria de un erizo? Bueno, ahora puedes descubrirlo gracias a la
fotógrafa Elena Eremina, quien ha creado una adorable serie de fotos con
estos animalitos.
Elena es una fotógrafa en ciernes de San
Petersburgo, progresando gradualmente para convertirse en profesional.
Desde hamsters, pugs o erizos, es toda una maestra en fotografiar
pequeños animales en decorados en miniatura. Aunque la mayoría de las
fotos han sido editadas, las más recientes muestran a erizos haciendo de
todo, desde darse un baño a hornear galletas, y son encantadoras.
Puedes comprar las fotos de erizos de Elena en forma de posters o pegatinas aquí, y como calendarios aquí.
Se trataba de un primate muy conocido en los años 1970 que según se dice, fue capturado en África, concretamente en la región del Congo, y vendido como un chimpancé.
Oliver presentaba una apariencia distinta a la de otros chimpancés: tenía menos pelo, un hocico menos pronunciado (le habían quitado los dientes incisivos), un cráneo más pequeño y redondo, y orejas puntiagudas (un rasgo poco frecuente, tanto en chimpancés como en humanos).
Algunas de estas características le daban un aspecto notablemente humano a Oliver, en comparación con el resto de los chimpancés. Pero estos atributos no eran los únicos que lo hacían especial. Oliver presentaba también comportamientos humanos, tales como caminar erguido (algo que los simios solo hacen durante cortos períodos de tiempo) o sentarse en sillas como los humanos.
También estaba dotado de una gran inteligencia en comparación a otros simios, con la cual podía recibir órdenes complejas y ejecutarlas. Tenía, según afirmaron algunas personas, un olor inusual, distinto al olor de los chimpancés y al de los seres humanos.
Asimismo, Oliverdisfrutaba más de la presencia de los humanos que de la de los chimpancés. Incluso se decía que era atraído sexualmente por las humanas y no por las hembras de chimpancés, como asegura Janet Berger, esposa del primer dueño de Oliver, quien asegura haber tenido que repeler sus acercamientos constantemente.
Además, los chimpancés rechazaban la presencia de Oliver, por lo cual nunca se logró su reproducción. Se afirma que Oliver ayudaba en las tareas de la casa, pero cuando empezó a demostrar interés sexual por la esposa del dueño del circo fue vendido en 1976 a un abogado de Nueva York llamado Michael Molineroy.
Al pasar los años fue vendido sucesivamente hasta llegar a un laboratorio de experimentación animal. Afortunadamente, quizás debido a un exceso de animales para experimentación, Oliver nunca fue requerido para probar los efectos de algún cosmético o medicamento, pero igualmente estuvo confinado por siete años en una pequeña jaula.
Oliver fue nuevamente descubierto y por fin retirado del laboratorioen 1996, pero debido a la carencia de movimiento en cautiverio sus músculos se habían atrofiado. Luego de ser rescatado, fue enviado a un hogar de retiro para chimpancés. Allí, finalmente se le realizaron pruebas científicas más creíbles y fiables para tratar de despejar la discusión sobre las numerosas hipótesis sobre su origen.