Mostrando entradas con la etiqueta Animales Terapéuticos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Animales Terapéuticos. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de noviembre de 2014

Macotas, algo más que animales

Beneficios de tener un animal en casa

Los animales de compañía están considerados como una medicina preventiva. Su cuidado y el afecto hacia ellos promueven la salud y prolongan la vida.
 Numerosos estudios han demostrado, por ejemplo, que cuando los acariciamos la tensión arterial se reduce, además de producir efectos relajantes en nuestro organismo. Y es que, sin duda, ellos son un verdadero antídoto contra el estrés y una fuente inagotable de amor y compañía.
Estos son algunos de los beneficios que aporta la convivencia con una mascota.
Disminuyen el sentimiento de soledad: su presencia constante hace que las personas se sientan más confiadas, seguras y protegidas. Su compañía también estimula el contacto físico y la comunicación; casi todos los dueños le hablan a su mascota y la conversación resulta más relajante debido a una sencilla razón: los animales no juzgan a las personas.
Incrementan la autoestima: los cuidados y atenciones que demandan las mascotas reducen los tiempos de ocio, hacen que la persona se sienta útil y generan una estrecha relación entre humano y animal, en la que ambos intercambian cariño y emociones. Son una constante fuente de motivación para su dueño.
Los niños aprenden: la convivencia con las mascotas contribuye a que los niños aprendan valores positivos como el respeto hacia los animales y la vida, la amistad y el amor, crea sentido de responsabilidad y promueve la comunicación entre padres e hijos. Las mascotas pueden enseñar a los niños a amar. Una mascota desarrolla en el niño la sensación de ser siempre aceptado y querido.
Mejoran el humor: ellas son una fuente de alegría y diversión para toda la familia, y con su compañía nos enseñan a disfrutar de las cosas sencillas de la vida.
Estimulan el contacto social: tener una mascota es una buena manera de establecer contactos sociales más positivos, conociendo a otras personas con quienes compartir anécdotas y experiencias sobre ella, ampliando así el círculo de amistades.
Ayudan a estar en forma: los perros necesitan caminar y hacer ejercicio diariamente. Compartir con la mascota y disfrutar de esta actividad hace que tanto ella como su dueño se mantengan saludables.
Favorecen la recuperación de las enfermedades: se ha demostrado que aquellas personas que poseen mascotas se recuperan más rápido de enfermedades como infartos y de cirugías, que aquellas que no las poseen.
Apoyan a personas discapacitadas: particularmente los perros, pueden convertirse en los ojos, los oídos y las piernas de muchas personas que padecen ciertos impedimentos físicos.
Nos hacen más humanos: los cuidados y el amor hacia los animales nos hacen demostrar mayor empatía y actitudes positivas hacia ellos, y así aprendemos a actuar de la misma manera con las personas.
Liberan del estrés: los estudios llevados a cabo sobre personas que poseen mascotas y otras que no tienen, muestran que el primer grupo tiene estados de ánimo más altos y periodos menores de depresión.

lunes, 6 de octubre de 2014

Por qué tener una mascota en casa es bueno para ti

Aunque en España el patrón de las mascotas es San Antón y se celebra con bendiciones el 17 de enero, cada 4 de octubre se festeja el Día Mundial de los Animales en honor a San Francisco de Asís. Más allá de las creencias, hay numerosas razones científicas que demuestran que los animales de compañía son beneficiosos en múltiples aspectos.
"El ser humano tiene un fuerte vínculo con los animales", afirma Maribel Vila, Técnica en Terapia Asistida por Animales de Compañía de la Fundación Affinity. "Es como tener un trozo de naturaleza cerca y además, con un feedback. Son seres vivos que te devuelven la interacción".
Además de darnos cariño, un animal "no juzga, no nos va a cuestionar ni se va a reír de nosotros, ni nos va a discriminar por nuestro aspecto físico o por si hemos cometido un crimen", explica. Por eso, multitud de terapias psicológicas incorporan animales para reforzar la autoestima, conseguir que las personas expresen sus sentimientos o inculcar buenos hábitos. "Un perro no cura, pero puede ser un puente para conseguir llegar hasta la persona", apunta la especialista.
Si no tienes una mascota, quizá te lo empieces a plantear después de leer estos diez beneficios que puede tener para ti, tanto físicos como sociales y psicológicos.

INFOGRAFÍA: elaboración propia con Easelly
1. MEJORA LA SALUD CARDIACA
Un estudio de la Asociación Americana del Corazón ha demostrado que los dueños de perros tienen menos riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
Diversas investigaciones apuntan que el mero hecho de acariciar a un perro o contemplar a los peces de un acuario tiene un efecto relajante que reduce la frecuencia cardiaca. Otro estudio de la State University de Nueva York sobre 240 parejas casadas con y sin mascotas constató que la presión arterial era notablemente más baja en las parejas con animales.
Un dato más: en los dueños de mascotas que sufren enfermedades cardiacas tienen la probabilidad de sobrevivir a un ataque al corazón aumenta.
2. LIBERA HORMONA DE LA FELICIDAD
Tras compartir un rato de juegos con sus mascotas, sus dueños experimentan un estallido de oxitocina, la también llamada molécula del amor. En realidad es una hormona que se asocia "con la lactancia o el placer", puntualiza Vila. La oxitocina ayuda a disminuir los niveles de estrés y es un buen antídoto contra la depresión.
3. REDUCE LAS POSIBILIDADES DE ENFERMAR
Los niños que crecen con perros a su alrededor son menos propensos a caer enfermos. Un estudio finlandés confirmó en 2012 que los bebés que conviven con perros sufren un 30% menos de enfermedades respiratorias y un 50% menos de infecciones de oído. De hecho, cuanto más sale el perro de casa, menos enfermedades padecen. La hipótesis de los expertos es que, al estar más expuestos a la suciedad, los niños desarrollan un sistema inmunitario más fuerte.
Crecer con perros y gatos disminuye también el riesgo de desarrollar alergias. Un experimento del Instituto Médico de Georgia (Estados Unidos) que trataba de demostrar que los niños que convivían con mascotas desarrollaban más alergias se encontró justo con el resultado contrario. Los pequeños que tenían perros o gatos en casa sufrían un 50% menos de alergias y un 45% menos de asma que los que no vivían con animales.
4. DISMINUYE EL ESTRÉS
El equipo de la psiquiatra Sandra Baker de la Universidad Commonwealth de Virginia (EEUU) midió las ondas cerebrales de distintos dueños de perros antes y después de pasar un rato con ellos. Descubrieron que tras interactuar con sus animales, las personas experimentaban un aumento en la frecuencia de las ondas asociadas a la relajación y una disminución en su nivel de la hormona del estrés, el cortisol. Asimismo, las personas que interactúan con animales mientras trabajan están menos estresados.
5. MEJORA LA FORMA FÍSICA
Resulta obvio que sacar a pasear al perro, correr o jugar con él supone una actividad física que siempre es beneficiosa, pero ¿alguna vez te habías planteado que esos paseos pueden suponer más tiempo de ejercicio que ir al gimnasio? Una marca británica de productos para mascotas registró el tiempo medio que dedican los dueños de perros a pasear con ellos: cinco horas y 38 minutos semanales. ¿Cuánto es de media lo que dedican las personas que van al gimnasio a entrenar? Una hora y veinte minutos a la semana.
Running con perros: consejos para lograr la carrera perfecta
6. ALIVIAN LA SOLEDAD Y LA DEPRESIÓN
Las personas deprimidas no sienten el deseo de relacionarse. "Si la persona mantiene un vínculo con un animal, ya tiene un motivo para levantarse de la cama. Aunque no tenga ganas de hacer nada, debe darle de comer y sacarle a la calle", expone Maribel Vila. "Además, la persona deprimida igual no quiere contar lo que le pasa, pero quizá sí se siente capaz de hablarle a su animal. Eso ya es mucho".
Los animales también reducen el sentimiento de soledad; la propia expresión ya lo dice: son animales de compañía. Por eso, son especialmente positivos para personas solas y mayores. Vila ha comprobado el efecto dinamizador que supone llevar un perro a un centro geriátrico. "El mero hecho de verlo ya activa los recuerdos de las personas mayores y les hace hablar de las mascotas que tuvieron", explica. "En muchas ocasiones sufren dolor físico y no quieren hacer fisioterapia, pero a través de juegos con el perro trabajan sin darse cuenta su motricidad, el equilibrio y la atención".
7. MEJORA LA VIDA SOCIAL
En muchas ocasiones, una mascota es la excusa para conocer gente nueva: en los parques se forman corrillos de dueños de perros que coinciden allí, los desconocidos que se acercan a acariciar a un cachorro o las conversaciones que surgen sobre anécdotas o el cuidado de los animales son escenas cotidianas.
8. ESTIMULA A LOS NIÑOS
Además de ser un compañero de juegos para los niños, crecer con una mascota es una oportunidad para enseñarle a ser responsable y a respetar a los animales. Perros y bebés tienen una conexión instantánea, se enseñan cosas mutuamente y en ocasiones, son los mejores ángeles de la guarda.
9. REFUERZA LA AUTOESTIMA
"Los dueños de mascotas poseen mayor autoestima (...) tienden a ser menos solitarios, son más conscientes de lo que ocurre y más extrovertidos, tienden a ser menos temerosos y menos preocupados que las personas que no tienen animales". Esa es la conclusión a la que llegaron científicos de las universidades de Miami y Saint Louis tras una investigación.
La aplicación práctica es el ejercicio que suele hacerse con niños con alguna dificultad de que lean en voz alta ante perros. Los animales no se van a reír de cómo lo hacen o si se equivocan, y así los pequeños refuerzan su seguridad y confianza en sí mismos, explica Vila. En el mismo sentido, los psicólogos que atienden a presos con baja autoestima y que no quieren relacionarse, utilizan perros para que sientan calidez y aceptación. "También refuerza su empatía, ya que es más fácil demostrar emociones hacia un perro que hacia una persona, y más en un ambiente carcelario", reflexiona Vila.
10. NOS HACE REÍR
Los animales contagian felicidad y nos hacen reír por sus habilidades, por sus parecidos, por su inocencia y por lo monísimos que son, entre miles de motivos.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Increíble! Animales inusuales usados en servicios terapéuticos

Los perros ya no son los únicos animales que pueden brindar apoyo como guías o como parte de una terapia, ahora comparten ese trabajo con llamas y cuyes.
¡Increíble! Animales inusuales usados en servicios terapéuticos
Mona Ramouni, a la izquierda, y su caballo Cali asisten a una clase en la Universidad Estatal de Michigan en Lansing, Estados Unidos. (Foto: latam.msn.com)
¡Increíble! Animales inusuales usados en servicios terapéuticos
Residentes en la casa de retirados Elmcroft en Bloomsburg saludan a Honeybun y Henry, sus asnos terapéuticos. (Foto: latam.msn.com)
¡Increíble! Animales inusuales usados en servicios terapéuticos
Llama Pisco ayuda a pacientes con enfermedades terminales. (Foto: latam.msn.com)
¡Increíble! Animales inusuales usados en servicios terapéuticos
Afro el pato visita a residentes del Centro Emmanuel Center de Enfermería y Rehabilitación in Danville, Pennsylvania. La terapia con patos funciona mejor en personas con demencia y autismo, debido a la estimulación táctica al tocar sus suaves plumas
¡Increíble! Animales inusuales usados en servicios terapéuticos
Algunos animales terapeúticos tienen especiales medios de transporte y necesitan cuidados muy particulares durante sus visitas. Este cuy es transportado en una cesta y tiene un pequeño ventilador para darle aire fresco entre sesiones. (Foto: latam.msn.com
¡Increíble! Animales inusuales usados en servicios terapéuticos

Cosmie Silfa y su iguana terapéutica Skippy. Silfa sufre depresión y Skippy lo ayuda a mantener un estado de ánimo estable, a la vez que le da compañía y motivación en la vida diaria. (Foto: latam.msn.com)
 
. Algunos hospitales de Estados Unidos y del mundo han volcado sus ojos en algunos animales un poco inusuales para ayudar con terapias médicas de diferente especialidad. Atrás parece haber quedado la idea de que solo los perros podían hacer este servicio. Ahora hay animales terapéuticos que van desde cuyes, conejos, cabras, llamas hasta ponys y burros.
Tal es el caso de Helen Kress, paciente del hospital Saint John en Lakewood, Colorado (Estados Unidos), que goza de la compañía de Pisco, una llama terapéutica de 11 años, que la visita cada mes como parte de un programa destinado a aumentar las felicidad, disminuir la soledad y calmar a los pacientes con enfermedad en estado terminal.
Otro ejemplo de estas terapias lo representa Mona Ramouni que tiene como guía a Cali, un caballo enano. Esta mujer de 30 años perdió la vista poco después de nacer. Creció en Detroit y nunca pudo tener un perro porque su familia es devota musulmana y considera que los perros son sucios. Ahora ella va a clases en la Universidad de Michigan acompañada de su caballo.
Mira todos los animales inusuales que pueden ayudar en terapias médicas.