Mostrando entradas con la etiqueta Extinción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Extinción. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de mayo de 2019

En peligro de extinción; diez animales salvajes que tus descendientes podrían no llegar a conocer

  • Los hurones o los colibríes son una de las especies más críticas
  • Entre 1960 y 1995 los cazadores acabaron con el 98% de los rinocerontes
Tigre. Imagen: Pixabay
Decenas de especies en serio peligro de extinción, separándonos tan sólo unos años de que nunca más podamos volver a verlos en su hábitat natural.
El cambio climático es uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el ser humano, pero tampoco hay que dejar pasar por alto la extinción de las especies. Hablamos de la total desaparición de ciertas especies de animales y que tan sólo en unos pocos años podríamos dejar de ver en su hábitat natural. A pesar de que puedas "disfrutar" de sus vistas en los zoólogicos, cualquier tipo de especie necesita su zona natural y original.

Orangután


 Getty Images

Getty ImagesGetty Images

Getty ImagesGetty ImagesGetty ImagesGetty ImagesGetty ImagesGetty ImagesGetty Images

viernes, 8 de julio de 2016

17 animales absurdamente monos que están al borde de la extinción

Las vaquitas marinas están a punto de desaparecer. ¿Y qué son las vaquitas marinas, te preguntarás? Un animal, un animal de verdad que, además de tener uno de los nombres más adorables del mundo, es la viva imagen de la ternura. Sin embargo, estamos acabando con ellas.. Apenas quedan 60, todas ellas navegando las cálidas aguas del golfo de California, en México. Los motivos de su progresivo deceso son variados, pero elementos directamente atribuibles al ser humano, como la utilización de redes de "enmalle", han jugado un papel fundamental.
Su causa es popular. Son muy monas. Demasiado monas. Pero no son el único animal que se está extinguiendo, y tampoco son el único animal absurdamente adorable que cuyos ejemplares están desapareciendo. Aquí va una breve pero triste lista de especies cuya belleza podríamos perder en el corto plazo.

1. El gibón crestado

Gibon Son pequeños, blanquitos y con una permanente cara de susto. Normal, la tala de árboles y el fin de espacios boscosos en su región de origen, el sudeste asiático, está acabando con ellos.

2. El turón patinegro

Black Footed Ferret Es parecido al hurón doméstico. Se creía extinto en Estados Unidos hasta la década de los setenta (los perros casi acaban con ellos). Ahora están extremadamente protegidos y quedan pocos.

3. La foca monje de Hawai

Foca La más rara y simpática foca monje del mundo. Vive en Hawai, lo que explica que siempre esté tirada a la bartola en las paradisíacas playas del Pacífico y que siempre parezca transitar por el mundo en un sempiterno estado de felicidad. La foca monje podría desaparecer y la humanidad no podría perdonarse por ello: son un claro role model.

4. El hipopótamo pigmeo

Hippo Hemos tenido algunas dudas al respecto (es un hipoótamo, un animal sucio, violento, territorial y agresivo), pero esa mirada nos ha ganado para siempre. No íbamos a limitar esta lista a bichos peludos. Viven en Nigeria, Sierra Leona, Liberia y Costa de Marfil. (Imagen: Eric Kilby)

5. La tortuga de Negev

Tortuga Es una tortuga chiquitísima que vive en el desierto del Negev, en la península del Sinaí. Está críticamente amenazada, al igual que su prima cercana, la tortuga egipcia. Te cabe en la palma de la mano.

6. El leopardo del Amur

Amur Leopard Es la especie de leopardo más rara que existe y sólo se conservan una treintena de ellos, pese a su obvia molonidad (son gatos grandes, nos tienen ganados desde el principio). Viven en un rincón lejanísimo de Siberia, también conocido como Casa Dios.

7. La nutria marina

Sea Otter Sabemos que os dijimos que no, que en realidad no eran monas (son bastante criminales, en verdad), pero miradlas. Esencialmente son peluches lanzados al mar que han terminado cobrando vida. Están bastante amenazadas (por su pelaje) y viven a caballo entre Alaska y la península de Kamtchatka, en el Pacífico Norte.

8. El loris perezoso

Slow Loris Viven en todo el sudeste asiático y están bastante amenazados porque su hábitat, bosques tropicales, está desapareciendo. No, de ahí no les viene la permanente cara de susto que les hace tan cucos y abrazables. La tenían ya de serie.

9. El oso panda, obviamente

Panda La segunda mascota oficial de Internet. Los osos panda viven en China y se alimentan, esencialmente, de bambú. Son bastante tranquilos y un poco tontacos, pero su peculiar pelaje les convierte en el oso más achuchable del planeta. Están en moderado peligro de extinción, pero también son uno de los animales que más atención mediática (y por tanto, recursos) obtiene.

10. Los pandas rojos, que son mejores

Red Panda Tranquilidad: el panda rojo no va a desaparecer de la noche a la mañana. Pero podría si dejáramos de preocuparnos por él, cosa improbable dada su inmensa y lógica popularidad en Internet. Este bicho, más cerca del zorro que del oso pero panda igualmente, es un regalo de la naturaleza a nosotros, los humanos, para pasarnos el día partidos de risa. Es habitual encontrar fotos suyas haciendo muecas y vídeos desplegando todo un arsenal de tontunas. Y además es rojo y tiene cara de pillo y una cola así como de mapache. (Imagen: Mathias Appel)

11. El delfín del Yangtzé

Delfin Es la única especie de delfín fluvial que resiste en China, en el cauce del Yangtzé. La anterior fue extinguida completamente por la construcción de la Presa de las Tres Gargantas. Está extremadamente amenazada, pero el gobierno chino y otras agencias trabajan para evitar su desaparición. Al igual que otras especies de delfines o ballenas pequeñas, su principal atributo adorable consiste en su sonrisa.

12. El lince ibérico

Lince El lince ibérico vive al filo de la extinción, lo que le convierte en el felino más amenazado de la tierra, y en el primero que, si se extinguiera, desaparecería del planeta en milenios. Todo ello pese a su obvia molonidad como animal: tiene una barba bastante guay y sus crías parecen el resultado de cruzar a tu gato con un leopardo.

13. Los canguros de los árboles

Tree Kangaroo Viven en Nueva Guinea y en algunas partes de Australia, y sí, son canguros bastante peludos adaptados a la vida arbórea. Lo que les convierte en la cosa más guay que vive cerca de Australia después del koala. Están muy amenazados por los cazadores y por la destrucción de su hábitat. Y, a ver, es un canguro. Los canguros siempre molan.

14. El pingüino africano

Pinguino El único pingüino de África ha observado un decline precipitado de su población a lo largo del siglo XX. Hoy hay varios programas de conservación, pero continúa estando en severo peligro. Es un pingüino. No hace falta justificar su inclusión en esta lista. Se da por sabido.

15. El orangután de Sumatra

Orangutan Los orangutanes son una de las especies de grandes primates más impresionantes que existen, y los únicos endémicos de Asia. El de Sumatra, al igual que su primo de Borneo, vive en permanente peligro de extinción. Y sería una tragedia, porque además de ser altamente inteligentes son uno de los monos más chulos que existen gracias a su fabuloso pelaje rojo.

16. El leopardo de las nieves

Snow Leopard Natural de Asia Central, esta maravilla de felino se desarrolla en hábitats alpinos, a menudo permanentemente nevados (de ahí que su pelaje, al contrario que el de otros leopardos, sea blanco). Quedan alrededor de 6.000 en todo el mundo. Es el peluche que todo niño quisiera tener.

17. El rinoceronte blanco del norte

Sudan Tranquilo y majestuoso, el rinoceronte blanco del norte podría desaparecer mañana mismo. Sólo quedan tres ejemplares, de los cuales el de la imagen de más arriba, Sudan, es el único macho. Y es demasiado viejo como para procrear. La caza sistemática le ha llevado al borde del colapso como especie. Es una tragedia: su aspecto bonachón nos hace querer abrazarle todo el rato.

domingo, 31 de mayo de 2015

Una especie de antilopes desaparecera en semanas mueren 85000 en dias

Una sorprendente mortandad, de la que no se conoce la causa, está atacando a los antílopes saiga en Kazajistán
Los antílopes saiga (Saiga tatarica) son unos curiosos herbívoros. Por la cara que tienen, más que por otra cosa. Lo que no les convertiría en noticia, si no fuese porque unos 85.000 individuos han aparecido muertos, y no se conoce la causa. Si la cosa sigue a este ritmo, pueden extinguirse en las próximas semanas.
Una causa posible es que se trate de una infección. De hecho es lo más probable. Incluso se tiene un candidato, una bacteria llamada Pasteurella sp. Lo que llama la atención es que es un patógeno que estaba presente en la zona, incluso infectaba a los saigas, pero nunca con tanta virulencia.
Por norma general, la pasteurellosis la sufren animales debilitados. Bien por vejez, por otras enfermedades previas, o por mala alimentación. Es lo que se conoce como una infección oportunista. Pero resulta difícil pensar que 85.000 animales estuviesen en esta situación. Así que, de momento, es simplemente la hipótesis más razonable.
La especie ya tenía la consideración de amenazada. En concreto, se la considera en peligro de extinción, una de las categorías de mayor preocupación. Pero en este caso, lo estaba por un problema bien conocido: la caza furtiva.
 
A partir de la década de 1990, la caza ilegal de este animal se hizo cada vez más común. Se llegó a este punto por la caída de la Unión Soviética, que tenía unas regulaciones muy estrictas sobre la cantidad de animales que se podían matar.
 
En 2003 se llegó al punto más bajo para la población. El censo total daba 21.000 animales únicamente. Pero los esfuerzos por conservar la especie y evitar el furtiveo dieron sus resultados. Las poblaciones comenzaron a recuperarse.
 
Entre otras cosas, por la sorprendente capacidad que tienen estos animales de criar rápidamente cuando las condiciones son favorables. Ni siquiera buenas, con que sean favorables les basta. Debido al lugar en el que viven, con inviernos durísimos y veranos muy secos, aprovechan cualquier respiro para criar, y la supervivencia de las crías es mayor de los esperable.
 
Los números se recuperaron, sí. Pero la especie sufrió una drástica reducción de la diversidad genética. Este es el temor que tienen los conservacionistas: que este nuevo descenso de las poblaciones no sea recuperable, debido a la baja diversidad genética.
 
De momento, y para tratar de entender qué está ocurriendo, y qué se puede hacer para salvar la especie, científicos de todo el mundo se han desplazado hasta la zona. Esperemos que sean capaces de dar con alguna solución.