Los perros de un refugio suelen llevar
vidas algo deprimentes mientras esperan que su nuevo dueño venga y les
encuentre, así que en la Sociedad Humana Kitsap en Washington sacan a
sus perros a tomar “un café” para que se sientan mejor.
La
voluntaria del refugio Molly Clark se lleva a uno de los perros a un
Starbucks a tomar un “puppuccino” (un vaso pequeño de crema de leche
montada) cada martes. No solo les encanta este dulce a los perros,
también cambian de ambiente un rato y disfrutan del paseo en coche. “Les
encanta, y Molly solo elige a perros que no vayan a sufrir estrés por
esta experiencia” dijo Rebekah Johnson, personal del refugio, a Bored
Panda. “Sin embargo, Molly trae más puppuccinos al refugio para los
perros que no pueden abandonarlo. Todo el personal y los voluntarios se
aseguran de que cada animal recibe atención y cuidados individuales.” El
Starbucks al que van también publica carteles con el perro de la semana
para ayudar a encontrarle un hogar.
En la Sociedad Humana Kitsap en Washington sacan a sus perros a tomar “un café” para que se sientan mejor
La voluntaria del refugio Molly Clark se lleva a uno de los perros a un Starbucks a tomar un “puppuccino” cada martes
Los perros cambian de ambiente un rato y disfrutan del paseo en coche
“Les encanta, y Molly solo elige a perros que no vayan a sufrir estrés por esta experiencia”
“Todo el personal y los voluntarios se aseguran de que cada animal recibe atención y cuidados individuales”
“Molly trae más puppuccinos al refugio para los perros que no pueden abandonarlo”
Han llamado a esto Programa Puppuccino Pals, empezó en abril y muestra a los perros en Instagram
“Usamos las adorables fotos de los
perros lamiendo la crema para darles visibilidad en las redes sociales y
atraer a posibles adoptantes”
El Starbucks al que van también publica carteles con el perro de la semana para ayudar a encontrarle un hogar
Los
perezosos son los mamíferos más lentos del mundo. Es un hecho. Y tras
ver estas fotos, también pensarás que son los mamíferos más adorables
del mundo.
El 20 de Octubre fue el
Día Internacional del Perezoso, y es una gran oportunidad para mostrar
cariño y aprecio por estos encantadores y tranquilos animales que nos
demuestran que ser lentos no es lo peor.
En el hemisferio Norte está a punto de
llegar el invierno, y tenemos que empezar a pensar en mantenernos
calentitos durante los largos meses hasta que llegue la primavera. Pero
no solo los humanos son los que se tienen que preparar para el frío. Los
animales también tienen que cuidarse, y como puedes ver en estas
imágenes que hemos recopilado, no hay mejor manera de estar cómodo y
calentito que un jersey. En esta lista te mostramos algunos de los
jerséis más geniales, estilosos, chic e incluso ridículos para animales
que se puedan encontrar. ¡Dinos cuál te gusta más!
1. El hombre más anciano de Australia teje jerséis para pingüinos heridos
Halloween es un gran momento para nosotros los seres humanos, pero ¿por qué su gato se pierda toda la diversión? Mostrarles
cuánto los amas, obligándoles a llevar un traje divertido de Halloween
para que también puedan participar en todas las celebraciones
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Tiene ningún gatos en el engranaje de Halloween? A continuación, añadirlos a la lista de abajo!
2016 está camino a convertirse en el año más caliente en el planeta, desde que se tengan registros, según la NASA.
Y con el calor, vienen las sequías.
La
falta de agua afecta a los diferentes seres vivos. La deshidratación en
los seres humanos produce desde cansancio, dolor de cabeza y debilidad
muscular hasta la pérdida de conciencia y la muerte.
Esto también
es una amenaza seria para muchos animales. Pero algunos de ellos han
desarrollado unas estrategias defensivas sorprendentes
Un tanque de agua ambulante
No puede existir una casa en el desierto sin un tanque de agua apropiado,Image copyrightThinkstockImage caption
Las tortugas almacena agua en sus vejigas.
Las tortugas del desierto y las gigantes de las Islas Galápagos utilizan sus vejigas como unos depósitos portátiles para almacenar el vital líquido.
Cuando
es época de lluvia o están en terreno húmedo, las tortugas llenan sus
vejigas con agua, y cuando llega la sequía pueden extraerla de ahí a
través de las paredes permeables de este órgano.
El sapo contenedor de agua australianoalmacena agua en sus agallas, tejidos y vejiga.
Esto lo hace muy codiciado por serpientes, aves, cocodrilos y hasta
los aborígenes Tiwi, quienes las atrapan y las exprimen para beber toda
la carga del desafortunado sapo.
Puede retener líquido hasta el doble de su peso, y una vez que está lleno puede vivir durante cinco años sin tomar ni un sorbo.
Pieles recubiertas
En los desiertos de Estados Unidos hay un sapo con un nombre muy acertado: patas de espuelas. Este animal suele escarbar con estas garras hasta esconderse por completo en la tierra durante unos nueve meses. Oculto en su madriguera, se contrae y se cubre con una mucosa que le permite conservar el agua de su cuerpo.
Emergen 10 meses después, cuando sienten el retumbar de las gotas de una fuerte lluvia sobre la superficie.
Algunas ranas de árbol también reducen la pérdida de agua segregando una suerte de cera impermeable sobre su piel.
El pez pulmonado africano
lleva la técnica al extremo. Es una especie de anguila que generalmente
vive en aguas de poca profundidad de las ciénagas y pantanos.
Cuando estos se secan, estas criaturas marinas se transforman en seres terrestres que se arrastran sobre la superficie y toman su oxígeno del aire, en vez del agua.
La vejiga de cada pulmonado tiene la capacidad para transformarse en un "pulmón".
Cuando hay sequía cavan un túnel en el barro, utilizando unas aletas a la altura de la pelvis. Luego segregan una cubierta de baba que reduce la pérdida de agua.
Así pueden permanecer de tres a cinco años,
como en un estado de "animación suspendida", sin necesidad de comer o
beber. Solo despiertan cuando sienten que hay agua fresca disponible.
Olvídate de beber, solo come
Para
los animales del desierto muchas veces la comida es la principal fuente
de líquidos, con la ventaja de que puede ser almacenada más fácilmente
que el agua. Las ratas canguro y los ratones de bolsa
coleccionan semillas cuando el ambiente está húmedo y las plantas se
están reproduciendo. Luego viven de ellas por el resto del año.
Estos
roedores pasan los días calurosos en sus guaridas, comiéndose la
despensa, y solo salen de noche. Estas semillas, altas en carohidratos, les otorgan energía y "agua metabólica", por lo cual pueden prescindir del agua.
Mientras
estos roedores dependen de su metabolismo para procesar carbohidratos
que sustituyan el agua, grandes mamíferos como los camellos dependen más
de la grasa.
Gracias a su metabolismo, por cada gramo de grasa que procesan obtienen 1,12 mililitros de agua.
De modo que más que almacenar agua en sus lomos, los camellos guardan grasa: hasta 36kg en total.
Si
la grasa es tan buena fuente de agua, tiene sentido preguntarse por qué
en los desiertos no hay grandes manadas de animales obesos que
deambulan lentamente.
El problema es que los animales con grasa distribuida uniformemente sufrirían mucho para mantenerse frescos, porque la grasa sirve también como capa aislante que atrapa el calor del cuerpo. Por ello la mejor opción es almacenar la grasa en uno o dos lugares discretos, tal como lo hace el monstruo de Gila, que acumula su comida y agua en su larga y bulbosa cola.
No sueltan ni una gota
Existe otro grupo de animales que algunos denominan los "avaros del agua". Estas criaturas ahorradoras han desarrollado una ingeniosa manera de conservar hasta la última gota que produzca su cuerpo al sudar, respirar, orinar o defecar.
Uno de estos exponentes es la rata canguro, que tienen unas bolsas recubiertas de pelaje en las mejillas, completamente desprovistas de glándulas salivales.
Estas bolsas, que usan para transportar semillas, están completamente separadas del resto de la boca.
También tienen unos conductos microscópicos en los riñones, que les permiten extraer el agua de la orina y bombearla de nuevo al organismo, en vez de desperdiciarla.
De igual forma son capaces de secar sus heces, de las cuales casi la mitad es agua.
Sistemas respiratorios sofisticados
El sudor puede ayudar a los animales acalorados a mantenerse frescos, pero es una actividad que implica pérdida de líquido.
Para solucionar este problema los camellos no jadean y tienen pocas glándulas sudoríparas. Esto les permite tener variaciones de temperatura de hasta 6 grados en un mismo día. Por contraste, los seres humanos invertimos mucha
energía en mantener nuestra temperatura cercana a los 38 C. Relajar los
límites de la regulación de la temperatura corporal es una gran forma de
disminuir la dependencia del agua.
Sin embargo, este no es el
único mecanismo sofisticado que han desarrollado camellos o ratas
canguros. También cuentan con un sistema respiratorio especializado que los ayuda a exhalar menos aire.
El aire en los pulmones de una rata canguro es cálido y saturado con agua, pero la punta de su nariz es fría. Entre los dos hay un largo y complejo pasaje de aire.
Mientras
el aire es expulsado de los pulmones, el vapor de agua se va enfriando y
condensando en las membranas mucosas al llegar a la nariz de la rata.
Una vez condensada, el agua es absorbida nuevamente.
Agárrala si puedes
Y si algunos se han especializado en retener cada gota de agua en su cuerpo, otros se han enfocado en tomar cada gota que puedan.
Uno de estos expertos es el diablo espinoso, habitante de zonas remotas y áridas de Australia, el cual tiene la capacidad de beber a través de los pinchos que cubren su piel. Los pinchos tienen ranuras con las que absorbe el
agua como papel secante. Así recoge el rocío de la mañana que se
deposita en las hojas de las plantas en el lomo de los animales.
Qué pasa si empeora la sequía
Aunque
los animales del desierto se han adaptado para vivir en este ambiente
hostil, eso no quiere decir que su vida no corra peligro o que no puedan
crecer cuando el cambio climático haga más secas estas zonas.
Cuando
llega la lluvia se estimula la reproducción de las plantas, y si la
lluvia dura lo suficiente, entonces los ratones y las ratas tendrán
alimentos suficientes.
Pero si estos períodos son menos frecuentes, los animales no la van a pasar bien. Simplemente morirán como todo lo demás.
Este año se registró una temperatura de 49 grados centígrados en el desierto de Sonora, en Estados Unidos.
Algunos
investigadores que suelen trabajar en esa región, comentaron que en ese
momento el desierto se puso particularmente quieto.
No sabían si todos los animales se habían refugiado del calor, o simplemente se habían muerto.